Limpieza de playas: el peligro de la estética

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La playa de Sada a finales de los años 60 del s.XX

Hace un par de días me he encontrado que, terminada la campaña estival, se estaba llevando a cabo la limpieza mecánica de un arenal urbano, el de Sada (A Coruña) en el que está previsto, desde hace más dos décadas, realizar una actuación de regeneración consistente, básicamente, en la aportación de arena.
Me llamó la atención la coincidencia de esos trabajos con la publicación de un artículo en el que se explica que para evitar la pérdida de arena en las playas de Dénia (Alicante) se estaba procediendo a crear diques de Posidonia – enlace a la noticia aquí -tras haber comprobado que esa actuación realizada en 2016 había permitido recuperar un 20% de superficie de playa seca.
La playa de Sada es desde hace décadas motivo de debate, social, político, científico y pseudocientífico. La cantidad de lodo que acumula, la pérdida de arena, la falta de calidad de las aguas, la desaparición de la actividad marisquera, la existencia de una de las mayores praderas de Zostera … son argumentos que se repiten periódicamente tratando de explicar la necesidad o no de regenerar dicho espacio.
No me planteo, en esta entrada, valorar el impacto negativo que hayan podido tener actuaciones sumamente agresivas con el medio como la ampliación del puerto deportivo, la extensión del dique de abrigo del puerto pesquero o la construcción de un magnífico paseo marítimo que se ha hecho ganándole el terreno al mar. Tampoco el impacto de la presión urbanística iniciada en los años 60 del siglo XX y que ha sido excesivamente intensa hasta hace bien pocos años. Tampoco, y daría mucho que hablar, la dinámica propia de un arenal que por suerte o por desgracia, se encuentra en donde está.
El análisis de estos aspectos y de otros, como la canalización y consecuente pérdida de capacidad de arrastre del río que desemboca en el arenal, los dejo para otra u otras entradas.
Lo que propongo es reflexionar sobre la necesidad y el impacto de recoger las arribazones de algas y plantas marinas de los arenales.
He recordado la existencia, entre las escasas publicaciones sobre el asunto, de una interesante «Guía de buenas prácticas para la gestión, recogida y tratamiento de las arribazones de algas y plantas marinas en las costas», y de ella, he creído oportuno extractar brevemente unas ideas, puesto que sus 24 páginas son de fácil, amena y rápida lectura.
Una de las conclusiones a las que llegan los autores, es que la principal razón para la recogida de los arribazones en las playas urbanas es estética, debido a que el concepto natural de playa no se asocia a los arenales urbanos en los que la acción humana ha sido intensa.
La zona costera es un espacio recreativo y atractivo para el de uso público, pero como medio vivo, debe gestionarse atendiendo además de a las demandas del visitante, al mantenimiento de la biodiversidad, por eso es importante transmitir a los usuarios de los arenales que la acumulación de restos vegetales y algas en las playas es una parte del proceso natural de la dinámica costera y su extracción debiera limitarse únicamente a razones de salubridad o cuando supongan un claro perjuicio para los usuarios de las playas.
Las algas marinas y los restos vegetales constituyen un componente natural del ecosistema marino, por eso, mantener en su lugar las arribazones es, desde el punto de vista ecológico, la mejor opción.
Un dato: la extracción de 1000 m3 de arribazones implica la pérdida de entre 19 y 44 m3 de sedimentos, ¡de arena! y no tienen por qué pasar muchos años para que se produzca un “desequilibrio sustancial” en el balance de sedimentos del arenal.

 

 

 

El impacto medioambiental de las colillas

Recoger colillas – Hala Bedi

El impacto medioambiental de los filtros de los cigarrillos pasa la mayor parte de las veces desapercibido para la población.
Fabricados con acetato de celulosa, un material no biodegradable, su efecto contaminante sobre el entorno puede durar décadas. Además, una parte de los productos tóxicos del tabaco quedan adheridos a la colilla, y cuando son arrastradas por la lluvia, o cuando llegan al sistema de saneamiento y entran en contacto con el agua, liberan esas sustancias tóxicas.

Environmental Impact of Cigarette Butts from TobaccoFreeCA on Vimeo.

Bandera Azul: seguridad, servicios e instalaciones en las playas «Bandera Azul»

La seguridad es uno de los aspectos más importantes que se consideran a la hora de otorgar a una playa el galardón Bandera Azul.
cruz-roja--644x362En todas las playas Bandera Azul, debe exponerse un mapa de la misma que indique sus límites y la ubicación de las diferentes instalaciones y servicios de los que dispone el arenal.

Socorristas y equipo de salvamento
La concesión de una Bandera Azul, obliga a la presencia de socorristas con certificación profesional y contratados en la playa durante la temporada de baño encargados de las labores de salvamento y socorrismo y equipo de salvamento adecuado y claramente señalizado en la playa, incluyendo instrucciones sobre su modo de empleo, así como acceso inmediato a teléfono público.
Las áreas de la playa controladas por socorristas deben estar bien delimitadas, como se ha dicho anteriormente, por lo que se definirán claramente en los mapas o paneles informativos, así como físicamente en la playa, con banderas o marcadores.
Los primeros auxilios pueden prestarse, o bien en el propio puesto de salvamento y socorrismo o en un puesto propio con personal especializado, en cada playa. En cualquier caso, el personal de primeros auxilios debe tener la certificación adecuada y estar contratados.
Compatibilidad de uso: la prioridad la tienen los bañistas
Pueden coexistir en la playa necesidades incompatibles o susceptibles de originar conflictos entre los diferentes usuarios de ésta.
Los gestores de la playa deben resolverlas mediante la prohibición o limitación total o temporal de algunas de estas actividades y/o la señalización y control de áreas específicas para aquellas actividades incompatibles con el baño (surf, windsurf, kite surf, embarcaciones a motor, patines acuáticos, etc.). Tanto las instalaciones recreativas de la playa, como su utilización, deben gestionarse de forma respetuosa con el medio ambiente y las características y estética del entorno.
Los bañistas deberán ser protegidos de cualquier tipo de peligro para su seguridad derivado de la presencia de embarcaciones. En este sentido, debe distinguirse entre, por un lado, las embarcaciones a motor y motos de agua (con limitaciones aún más estrictas) y, por otro lado, las embarcaciones a vela o a pedales. En los casos en que sea necesario u obligatorio, las zonas de navegación y/o entrada y salidas de embarcaciones deben estar claramente señalizadas por medio de boyas, señales y/o balizas. Lo mismo debería hacerse con las áreas para surfistas.
Para garantizar la seguridad en las zonas de baño de las playas, las autoridades han establecido en la línea de playa unas áreas de protección, generalmente balizadas.
Si se desarrollan eventos especiales en la playa éstos deben localizarse fuera de las principales zonas de baño.
Gestión respetuosa con el medioambiente
La playa en sí misma debe ser gestionada de forma respetuosa con el medio ambiente de forma que se protejan los hábitat y especies sensibles en la playa, y en este sentido, deben preverse y afrontar los potenciales conflictos entre actividades recreativas y conservación de la naturaleza.
Se considerarán como inaceptables aquellas actividades que degraden el medioambiente, aumenten la erosión del litoral o causen un daño irreversible a la vegetación.
Tampoco es permisible el fondeo de barcos de recreo, que destruya los fondos marinos, la contaminación provocada por el vaciado en el mar de los depósitos de los sanitarios o las molestias y perjuicios causados a las aves, o a la fauna salvaje marina en general, por parte de las embarcaciones a motor.
Han de definirse planes de emergencia locales y/o regionales con los que hacer frente a accidentes o desastres ecológicos que incluyan la definición clara de procedimientos para combatir eficaz y rápidamente la contaminación accidental a nivel local, en coordinación con las autoridades locales.
La cuestión de la accesibilidad
Una playa debe ser fácilmente accesible para poder optar a la Bandera Azul. Las playas que por sus condiciones naturales sean poco accesibles, deberán estar provistas de instalaciones que faciliten su acceso como, por ejemplo, rampas o escaleras con pasamanos.
Debe existir, al menos, un punto de agua potable en la playa protegida para evitar que determinados animales, como los perros o pájaros, puedan ensuciar el grifo y/o contaminar el agua.
Al menos una de las playas con Bandera Azul del municipio debe poseer rampas de acceso a la playa y sanitarios para personas en situación de discapacidad, salvo aquellos casos en que la topografía claramente no lo permita.

José Ángel Sánchez López

FAQ´s sobre las Aguas de Baño

Algunas preguntas frecuentes sobre las Aguas de Baño

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Playa de San Pedro de Veigue

  • ¿Qué se entiende por agua de baño? 
    Agua de baño es cualquier elemento de aguas superficiales (mar, ríos, embalses, lagos) donde se prevea que puedan bañarse un número importante de personas o exista una actividad cercana relacionada directamente con el baño y en el que no exista una prohibición permanente de baño ni se haya formulado una recomendación permanente de abstenerse del mismo y donde no exista peligro objetivo para el público.
  • ¿Quién concede las banderas azules a las playas?
    Las banderas azules como galardón (logotipo y bandera) surgieron a principio de los 80 por iniciativa de la recién creada Fundación para la Educación Ambiental  (FEE) con la finalidad de premiar a las playas y puertos deportivos de mayor calidad ambiental. La FEE es una organización internacional privada, independiente y sin ánimo de lucro que agrupa miembros a lo largo de todo el mundo. El miembro español es la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), una asociación sin ánimo de lucro, cofundadora de la FEE, y que es la responsable del desarrollo de sus programas en nuestro país.
  • ¿Cuál es la legislación vigente sobre agua de baño?
    En marzo de 2006, se publicó una nueva normativa europea sobre la calidad de las aguas de baño: Directiva 2006/7/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de febrero de 2006, relativa a la gestión de la calidad de las aguas de baño y por la que se deroga la Directiva 76/160/CEE. Esta nueva normativa actualiza al progreso científico y técnico la anterior Directiva. Posteriormente el Ministerio de Sanidad realizó su transposición a derecho interno español mediante el Real Decreto 1341/2007, de 11 de octubre, por el que se establecen normas de calidad de las aguas de baño (BOE 257 26/10/2007), que recoge y describe las labores de vigilancia sanitaria.
  • ¿Cómo se califica una muestra de agua de baño?
    Al finalizar la temporada de baño, se procede a clasificar las aguas de baño en función de su calidad. Según la nueva Directiva 2006/7/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de febrero de 2006, relativa a la gestión de la calidad de las aguas de baño, la clasificación se debe hacer con los datos de la temporada actual junto a los datos de los 3 últimos años. La nueva clasificación es: Aguas de calidad excelente, Aguas de calidad buena, Aguas de calidad suficiente y Aguas de calidad insuficiente.
  • ¿Cuándo se prohíbe el baño?
    Se puede prohibir el baño en los siguientes supuestos:
    a) Por razones de protección de la salud de los bañistas como consecuencia de una sospecha o detección de una calidad sanitaria deficiente de las aguas de baño.
    b) Cuando en la playa o en las aguas de baño se incumplan los requisitos de calidad de la normativa vigente.
    c) Como consecuencia de la existencia de manifiesta peligrosidad o impracticabilidad para el uso de la zona de aguas de baño, de obras de acondicionamiento de la playa o por imposibilidad de su mantenimiento (deficiencias en las condiciones de limpieza, ausencia de carteles informativos y medidas de seguridad, presencia de puntos de vertido cercanos a la playa que supongan riesgos para los usuarios que se encuentren en ella).
    d) Como consecuencia de necesidades de protección ambiental reguladas por la normativa vigente.
  • ¿Quién decide la prohibición de baño o recomendación de no baño?
    La prohibición de baño o recomendación de no baño lo decide la autoridad competente en la CCAA donde esté situada la zona de baño, que podrá ser la autoridad sanitaria o el órgano ambiental.
  • ¿Cómo se realiza la clasificación anual de las aguas de baño?
    Anualmente, a principios de abril y antes de comenzar cada temporada de baño, España envía a la Comisión el censo anual de las aguas de baño. Asimismo, a final de cada año, se transmite a la Comisión un informe con la clasificación anual de todas las zonas de baño incluidas en dicho censo. Para realizar dicha clasificación de las aguas de baño, se tiene en cuenta los resultados de los diferentes muestreos realizados periódicamente a lo largo de la temporada, y en los que se analiza la contaminación del agua por Escherichia coli y Enterococo intestinal. Dicha clasificación se puede consultar en NÁYADE

más respuestas en: Aguas de Baño: FAQ´s – Ministerio de Sanidad España

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Si deseas más información, hacernos llegar alguna sugerencia, observación o comentario, no dudes en contactar con I+desarrollo Local

Datos sanitarios de las aguas en las zonas de baño de Galicia

 

Mapa Xunta
Buscador de Zonas de baño de Galicia

 

Las aguas de baño son cualquier elemento de aguas superficiales donde se prevea que pueda bañarse un número importante de personas, donde exista una actividad próxima relacionada directamente con el baño, en el que no haya una prohibición permanente de baño ni se formulara una recomendación permanente de abstenerse de este y donde no haya peligro objetivo para el público.
El uso recreativo de las aguas de baño puede tener peligros y riesgos para la salud de los usuarios debido, entre otras causas, a la contaminación bacteriana.
Es por ello que la legislación vigente, establece una obligación de control de la calidad sanitaria de las aguas e baño, vigilancia que en el caso de Galicia es realizada por la Consellería de Sanidade.
La vigilancia sanitaria de las zonas de baño de Galicia, se realiza mediante el muestreo periódico del agua de las zonas de baño incluidas en el censo oficial de la temporada. En 2015 incluía un total de 497 zonas de baño, con 517 puntos de muestreo en 115 ayuntamientos. .

La temporada de baño se extiende desde el 1 de junio al 30 de septiembre y cada temporada, se recogen en total 10 muestras de cada zona de baño: una antes del inicio de la temporada y las nueve restantes a lo largo de la misma, con una periodicidad aproximadamente quincenal.
En las muestras de agua se analizan los parámetros microbiológicos enterococos intestinales y Escherichia coli.
Si en un muestreo de un control puntual se registran valores superiores a 1500 UFC/100ml de cualquiera de los parámetros microbiológicos analizados, y se considera que existe un episodio de contaminación, se le comunica al Ayuntamiento implicado para que tome urgentemente las medidas oportunas necesarias y se realiza un nuevo muestreo a la mayor brevedad posible. Mientras dure el episodio, se recomienda no bañarse en esa zona de baño.

Al final de cada temporada de baño, con los datos obtenidos de esa temporada y de las tres temporadas anteriores, se calcula la clasificación sanitaria de las aguas de baño y se aplica en la siguiente temporada.
Las aguas serán calificadas sanitariamente como Excelentes, Buena, Suficiente e Insuficiente mediante un sistema de cálculo que se describe en la legislación vigente.
En las playas con calidad de agua insuficiente no se recomienda el baño y deberán tomarse medidas para prohibir el baño o recomendar abstenerse del mismo para evitar la exposición de los bañistas a la contaminación.

La Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia, edita, entre otros y periódicamente, Informes técnicos sobre el Programa de vigilancia sanitaria de las zonas de baño de Galicia
El Informe del año 2015 fue realizado a partir del censo oficial de la temporada 2015 e incluye un total de 497 zonas de baño, con 517 puntos de muestreo en 115 ayuntamientos.
En el Informe de 2016 figuran 485 zonas de baño con 505 puntos de muestreo que se encuentran en 113 municipios.
En informe de la temporada 2017, figuran 486 zonas de baño, con 506 puntos de muestreo en 115 municipios de Galicia.
A través del siguiente enlace se accede al Buscador de las zonas de baño de Galicia de la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galcia con información actualizada sobre la clasificación sanitaria anual de las zonas de baño así como otra información de interés sobre el tema.

José Ángel Sánchez López

Kastrup Søbad, en el Norte

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Imagen obtenida en: http://en.white.se/projects/kastrup-sea-bath/

Tras asistir a una interesante jornada realizada en el CEIDA Santa Cruz sobre «Actuacións no litoral da Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo», y mientras disfruto de un café de sobremesa revisando las cuentas de RR.SS., me sorprende, una vez, más la inmediatez de la comunicación global e instantánea en la que, aunque tú no lo pidas -al menos de manera consciente-, el “sistema” te acerca información sobre temas de interés.
En esta ocasión, y quiero pensar que sin ningún tipo de filtro selectivo de temas de mi interés, una cuenta de turismo de una ciudad nórdica en Instagram me invita a disfrutar de una fotografía de Kastrup Søbad, lugar del que -sinceramente- en mi vida había oído hablar.

La curiosidad es la curiosidad, y empecé a buscar más información sobre el sitio a través de esa potente herramienta de bolsillo, que nos permite compartir y saber lo que hacemos y lo que se hace por el mundo adelante.
Así, descubrí que al S. de Copenhague, a casi 3.000 kmts de donde vivo existe un municipio llamado Tårnby y que allí es donde está el Kastrup Søbad, una obra diseñada por el quipo formado por Fredrik Pettersson y Göran Wihl en el marco de un proyecto colaborativo denominado White .

Kastrup Søbad consiste en un paseo de madera de algo más de 100 mts que nos conduce al centro de una plataforma casi circular (de unos 5 mts de ancho y 75 de perímetro) desde la que se desarrollan, tanto verticalmente como horizontalmente, otras pequeñas plataformas desde las que se puede disfrutar del baño, del mar, del sol…
Elevada sobre sobre el mar sobre pilotes de madera hasta una profundidad de baño de 5 mts, la estructura se configura como una especie de “luna” cuyo interior se protege de los vientos dominantes por una “cortina” de madera al tiempo que se abre hacia el paisaje de la playa y de la ciudad desde la que se accede.

En diferentes reseñas se habla de su accesibilidad, funcionalidad, seguridad y se evidencia su acceso público y también se indica que recibió en 2006 una Mención Honorífica del AR Emerging Architecture Awards y que en 2007 fue nominada al Premio Mies van der Rohe.

Cortoplacismo

Pero el porqué de esta entrada, no es la magnífica obra danesa, es lo debatido en las jornadas del Ceida en las que se desarrollaron varias ponencias centradas en las actuaciones en una parte del litoral del Golfo Ártabro.
Por una parte se habló del proyecto de regeneración ambiental de la Ría de O Burgo (que se encuentra a día de hoy fase de exposición) y por otra del proyecto de regeneración ambiental de la playa urbana de Sada (ya en fase de licitación), y es por este último caso y animado por la reflexión que hizo el moderador de la mesa de debate al final de la jornada (el Catedrático de Geografía de la USC y miembro del Comité Científico de la R.B. MCeTM A. Precedo Ledo) por lo que me ha parecido interesante compartir esta experiencia danesa a través de esta entrada.
Preguntaba el geógrafo si se había valorado correctamente la oportunidad, necesidad, y las consecuencias de la actuación que se iba a realizar; si realmente la inversión que se iba a hacer sería la solución a unos problemas socioéconómicos (yo creo que estructurales) que la opinión pública ha asociado a la situación ambiental de la playa de Sada.

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Sada

Y es que la cuestión de fondo es que en asuntos de desarrollo local, y en este caso en la regeneración de un arenal urbano, la solución no es replicar ni trasladar soluciones que se mostraron “exitosas” en otras zonas. La correcta interpretación del territorio, de sus procesos, el análisis de sus particularidades, de sus potencialidades, de sus valores patrimoniales, nos ayudará a dar con la mejor solución al problema.

Sin embargo, lamentablemente, las “soluciones ”cortoplacistas» son las que triunfan en este Sur en el que algunos, con envidia, seguimos mirando hacia el Norte.


José Ángel Sánchez López

Dadaísmo, feísmo y economía circular

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Hace ya un siglo que el dadaísmo (Zürich, 1916) se burlaba del arte burgués rebelándose contra los convencionalismos literarios y artísticos. Surgió como una especie de antiarte, como una provocación abierta al orden establecido.

En 1917, en la línea de esa corriente artística, Marcel Duchamp expuso en el Museo de Nueva York su obra “La Fuente”. Duchamp, compró un urinario standard, lo reorientó a una posición de 90º desde su posición de uso, firmó “la obra” como R. Mutt 1917 y lo envió a la exposición.
Era una actitud de provocación, una manera de mostrar la rebeldía que pretendían las vanguardias artísticas del s.XX.

Los objetos cotidianos convertidos en Arte a través del object trouvé.
La decisión era del artista, él era el encargado de establecer el contexto adecuado para la exposición de la pieza.

Mientras leía en La Voz de Galicia el artículo de Marta Gómez sobre los “feísmos y los bonitismos” y las «chapuzas gallegas» me acordé de Duchamp y de su urinario, y pensé que tal vez eso que muchos llaman “feísmo” no es otra cosa que una rebelión contra el orden establecido, una apuesta ya asentada por esa “novedosa” economía circular por la que muchos apostamos, una reinterpretación, en el uso, de los objetos cotidianos fuera de su contexto habitual.
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Posiblemente, esos artistas anónimos, no encuentren descontextualizadas sus obras, porque cuando las adaptaron, lo hicieron para un contexto determinado que seguro que no sabemos interpretar.

Salvando las distancias y la intención, podría decirse que es lo mismo que le pasó a Duchamp hace casi 100 años cuando los miembros de la junta de la exposición del Museo de Nueva York, tras un largo debate, decidieron que la pieza no era arte y la retiraron de la exposición.
Ahora, sólo nos queda la foto y muchas réplicas.

Cascada de inodoros

 

El decálogo del turista ornitológico

El observador de aves, debe actuar de manera respetuosa con el fin de preservar las aves y la conservación de sus hábitats, evitar los impactos negativos y favorecer la convicencia entre observadores y el resto de la sociedad.
Turismo ornitológico
Las aves y su medio sufren numerosas amenazas y peligros, y los observadores (ya sean turistas o científicos) deben evitar actitudes que puedan perjudicarlas.
El aprovechamiento del patrimonio ornitológico como recurso turístico debe tener en cuenta todos estos condicionantes.

La SEO/BirdLife publicó en 2011 un Manual de Buenas Prácticas Ambientales en Turismo Ornitológico en él que, a modo de decálogo, se resumen diferentes normas y recomendaciones básicas para la buena práctica ambiental en turismo ornitológico.

En esta entrada de I+desarrollo Local, se reproducen de manera sintética esas recomendaciones que puedes ampliar en el siguiente enlace: MBPA en Truismo Ornitológico.

1. EL BIENESTAR DE LAS AVES DEBE SER LO PRIMERO
Siempre que veamos que nuestra presencia o actividad pueda suponer una molestia o problema para un ave deberemos retirarnos o finalizarla, por lo menos hasta que se resuelva.

2. EL HÁBITAT DEBE SER PROTEGIDO
La buena conservación del hábitat resulta esencial para el bienestar de las aves. Cualquier alteración en el hábitat puede influir en las aves como en el resto de elementos que componen los ecosistemas y su biodiversidad.
Aunque algunos lo consideremos obvio, conviene recordar que no se dejará ningún tipo de desperdicio, no dañaremos la flora ni otros elementos naturales del entorno, ni recolectando, ni moviéndolos o desplazándolos de lugar. Tendremos cuidado por dónde pisamos, tratando de permanecer en sendas y pistas y pisaremos lo menos posible fuera de ellas. No emitiremos sonidos fuertes y hablaremos en voz baja para no molestar a la fauna ni a otros observadores

3. NO ALTERAR EL COMPORTAMIENTO DE LAS AVES LO MÁS MÍNIMO 
La tolerancia de las aves a las molestias de los humanos es diferente según la especie de que se trate y de la época del año. Debe tenerse especial precaución en época de cría (podríamos provocar el abandono del nido, con la consiguiente pérdida de la puesta), en invierno (cuando las condiciones adversas causan una pérdida de energía difícil de contrarrestar), durante la migración (otoñal o primaveral), en época de celo, cuando muestran síntomas de debilidad (temporales o nevadas) y en los dormideros.

4. AVES EN PELIGRO.
Si encuentras una especie en peligro criando y piensas que necesita protección, debes informar a SEO/BirdLife lo más rápidamente posible. Es la mejor forma de protegerla y conservarla, evitando dar a conocer la localización exacta en otros círculos que puede ser aprovechada por recolectores de huevos o por otros colectivos que puedan ocasionar molestias.

5. ESPECIES DIVAGANTES Y RAREZAS.
Las aves divagantes o rarezas no deben ser molestadas. Si localizas alguna, debes dar a conocer la observación a SEO/BirdLife para que sea evaluada por nuestro Comité de Rarezas. Si crees que se trata de un ave exótica puedes comunicarlo a nuestro Grupo de Aves Exóticas. Procura no comentarlo a todo el mundo, la afluencia desmesurada de observadores de aves en esa zona puede ocasionar molestias.

6. NORMATIVA SOBRE LA PROTECCIÓN DE LAS AVES.
Las aves están protegidas por la ley (Ley 42/2007 del Patrimonio natural y la Biodiversidad), pero además de las leyes europeas y españolas al respecto, existen diversas normativas locales (Autonómicas o de espacios naturales protegidos concretos) de las que conviene informarse bien antes de programar una visita.

7. DERECHOS DE LOS PROPIETARIOS DE LAS FINCAS.
Los derechos de los propietarios de la finca donde queremos acudir deben ser siempre respetados. No entrar en dichas fincas sin permiso previo y no salirse de los recorridos permitidos es esencial para la conservación de las especies. Acceder sin permiso a un terreno particular puede constituir ya de por si un delito, pero además puede generar problemas para las aves que habitan el lugar.

8. DERECHOS DE LAS PERSONAS EN LA ZONA DE OBSERVACIÓN.
Cuando coincidas en la zona de observación con más visitantes, debes tener en cuenta que tienen los mismos derechos que tú a disfrutar del entorno natural y de su avi-fauna.
Observar aves es una actividad que puede realizarse en todo tipo de lugares y, por lo general, resulta normal que haya otras personas observando aves o realizando otras actividades profesionales o de ocio. En todo momento debemos ser respetuosos con las actividades de otros usuarios, no obstruyendo el paso ni ocupando en exclusiva determinadas áreas y evitando cualquier tipo de molestia. 

9. COMPARTE TUS CITAS CON OTROS OBSERVADORES LOCALES.
Muchos de los conocimientos sobre las especies que tenemos hoy en día son el resultado de la suma de las citas compartidas voluntariamente por muchos observadores de aves. Por este motivo sería conveniente que tus citas se añadieran a las anteriores para lograr un mejor conocimiento y una mayor protección y conservación de las aves.

10. COMPÓRTATE COMO TE GUSTARÍA QUE OTROS SE COMPORTARAN.
Un buen comportamiento y el seguimiento de estas sencillas normas, convierte a los observadores en embajadores de la conservación de las aves y de sus hábitats. La mejor forma de difundir estas maneras y de lograr el respeto es, sin duda, practicar con el ejemplo.

José Ángel Sánchez López

Esta entrada está extractada de:
SEO/BirdLife (2011). Manual SEO/BirdLife de Buenas Prácticas Ambientales en Turismo Ornitológico. Sociedad Española de Ornitología, Madrid.

Si es de tu interés y quieres ampliar información sobre este tema te aconsejo los siguientes enlaces:
SEO/BirdLife – Sociedad Española de Ornitología
Sociedade Galega de Ornitoloxía
Turgalicia – Turismo ornitológico

¿Porqué el decrecimiento turístico?

Turismo masivo pinacoteca

Hace más de una década que investigadores y profesionales del turismo han puesto en evidencia la necesidad de apostar por un decrecimiento de la presión turística en determinados espacios afirmando que centrar el éxito de la actividad turística en el número de visitantes conduciría, y de hecho ha conducido, al desprestigio y decaimiento de la propia actividad.
En muchos de nuestros pueblos Fiestas declaradas de interés turístico, han perdido su «interés» y se han convertido en un homenaje al desmadre, al consumo compulsivo de alcohol y a las batallas campales, y eso hasta el momento se ve como un fenómeno irreversible a pesar del esfuerzo de los promotores y responsables que cuando han visto los efectos nefastos de la masificación, han apostado por limitar la participación apostando por la recuperación de «la esencia y la tradición» (un ejemplo aparece en el siguiente artículo titulado
 «El alcohol desvirtúa la fiesta de Os Caneiros en Betanzos»)

Apostar por el crecimiento sostenible en la actividad turística, por el control racional de la oferta, parece un planteamiento lógico, un planteamiento que es aceptado como necesidad cuando se refiere a monumentos materiales y espacios sensibles desde el punto de vista ambiental (la limitación a las visitas en las cuevas de Altamira podría servir de ejemplo del hecho socialmente aceptado).

En el artículo de El País-CC.AA titulado «El decrecimiento del turismo entra en la agenda política de Barcelona» se informa de la incorporación del concepto de decrecimiento al debate participativo previo a la definición de una nueva estrategia turística para Barcelona, con la intención de acabar con «la enorme presión que los turistas ejercen sobre las zonas más visitadas de la ciudad, lo que altera el ecosistema económico del entorno y empeora la calidad del espacio público».
Tal vez, la iniciativa anunciada hace unos días por la Xunta de Galicia para la
 regular los alquileres turísticos de temporada vaya también en el sentido de apostar por el decrecimiento o expresándolo de manera más políticamente correcta por el crecimiento controlado de la oferta turística espontánea.
A través de este enlace se puede acceder al DECRETO 12/2017, de 26 de enero, por el que se establece la ordenación de apartamentos turísticos, viviendas turísticas y viviendas de uso turístico en la Comunidad Autónoma de Galicia.

En el citado artículo del El País, el profesor de la Facultad de Geografía e Historia de la UB, Xavier Font, afirma que “cuando se habla de temporadas turísticas la gente lo que valora como positivo es el crecimiento de visitantes … otras cifras como la ocupación o su calidad, que no tienen necesaria relación con la cantidad de turistas, son también muy importantes”.
En un sentido parecido, Jordi Ficapal, director del Observatorio de Turismo Responsable de la Facultad de Turismo de la URL, dice que “el decrecimiento es un gran tabú para el sector turístico. Crea un gran nerviosismo entre quienes trabajan desde la lógica del mercado y han basado el sector en el crecimiento continuado de visitantes”.

El debate está abierto, y creo que no solo para la ciudad de Barcelona.
Estamos ante una invitación a la reflexión, a plantearse si se debe trasladar la propuesta del decrecimiento a todos los eventos y todos los destinos turísticos, a definir qué tipo de turismo queremos.

 

José Ángel Sánchez López

Deporte, turismo y la fragilidad del medio

Aunque el desarrollo de cualquier tipo de práctica deportiva debe contar con una planificación que evite impactos ambientales negativos, esta planificación debe extremarse cuando la actividad se desarrolle en espacios “frágiles” o de especial interés desde el punto de vista medioambiental.

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Fuente: «Guía de buenas prácticas ambientales para eventos deportivos»

 

Organizadores, participantes y espectadores deben extremar las precauciones. Unos en la planificación y la gestión, otros en el comportamiento y respeto al entorno en el que se va a desarrollar el evento.

En el caso de España, se recomienda – como criterio general – no organizar eventos deportivos en espacios protegidos, pero la realidad es que se organizan, y cada día – o al menos esa es mi sensación – se “apuesta” por utilizar “marcos incomparables” para la realización de eventos deportivos masivos que ofrecen aventura, naturaleza, solidaridad o simplemente emoción, y todo ello es aderezado con el bondadoso objetivo de promocionar la actividad económica y turística.

Pero además de la autorización administrativa pertinente (estatal, autonómica, municipal o sectorial), de la autorización del propietario (en el caso de que se ocupen terrenos privados), deben tenerse en cuenta cuestiones de respeto al medio como por ejemplo que la fecha del evento no coincida con períodos de reproducción de la fauna o que el ruído generado no perjudique su actividad normal.

Las instalaciones que se realizan son normalmente complementarias, deben ser respetuosas con el medio en el que se instalan; los promotores deben garantizar la reposición del estado natural de los terrenos una vez finalizado el evento (existen seguros de responsabilidad civil que cubren estos riesgos) y procurar la polivalencia de los recorridos, por ejemplo definiéndolos por pistas forestales lo que disminuye de manera importante el impacto sobre el medio en eventos como caminatas, carreras de trail, marcha nórdica, etc, sobre todo cuando el número de participantes puede llegar a ser elevado.

Por último, se debe atender a la concienciación de participantes y público para evitar por ejemplo dejar residuos a lo largo del recorrido. Los organizadores deben procurar que una vez finalizada la prueba no queden restos de elementos extraños al medio.

 

José Ángel Sánchez López

Enlaces relacionados:
«Guía de buenas prácticas ambientales para eventos deportivos.»